El juego Glass Breaker te invita a convertirte en un destructor, controlando una bola de metal que corre a través de un túnel sin fin. Varios obstáculos intentarán bloquear su camino, pero están hechos de vidrio, lo que significa que pueden romperse. Esto se ve facilitado tanto por la alta velocidad de la bola como por la fragilidad de los objetos de vidrio. Pero además de ellos, también puede haber aquellos que no se pueden romper. En este caso, al chocar, pierdes la pelota. Si se utiliza el peso de la pelota, el juego Glass Breaker terminará.