Un perro llamado Elska salió a pasear por la mañana y estiró sus huesos. De repente, se produjo una fuerte explosión en algún lugar cercano. Resulta que no muy lejos del lugar donde vivía nuestro héroe, había un laboratorio subterráneo secreto en el que se realizaban experimentos con perros. Se produjo una liberación de sustancias tóxicas que afectaron a los animales, convirtiéndolos en zombis. La vida tranquila de Elska ha terminado, tendrá que luchar por sobrevivir. Pero el perro no se desanima, puede utilizar al menos cinco tipos de armas, lo que le permite repeler oleadas de ataques en dos mapas.