No importa cuán bello y caro, no habría sido una jaula de oro, pero la cárcel es una cárcel. Nada es más valioso la libertad y la independencia. Es por eso que, a pesar de las condiciones casi ideales de trabajo y descanso, arrancar de su cautiverio fuera a respirar el dulce aire de la libertad. Deja que el viento y no del ventilador sin corazón o el aire acondicionado, el pelo se desarrolla.