¿Cuántas veces nos convertimos en rehenes de sus propias cosas. Ya un solo día no puede pasar que no nos adentramos en el Internet a través de un smartphone nuevo o portátil. El trabajo también se puede tragar, hay un sentido imaginario de la estabilidad y la tranquilidad. Sin embargo, en realidad va a ser feliz, simplemente deshacerse de todo el aburrido e innecesario.