En invierno, todas las serpientes esconden en madrigueras, pero había una joven, que se negó a pasar su tiempo libre de manera. Para mantener el calor, llevaba un abrigo cubierto de nieve y fue a recoger los regalos que ella cocinaba Santa Claus. Recoger todos los regalos, no hay duda, es algo dulce y útil, porque la serpiente crece a pasos agigantados. Eso sí, no bloquee.