Dos cervatillos jovenes puestas a descansar en el borde del bosque. Allí vieron a un fotógrafo que ellos y el resto capturado. Esta pareja ni siquiera se dio cuenta de la presencia del hombre y se fue a descansar, y no barre oreja. Estas fotografías han sido publicadas en revistas profesionales y usado para las imágenes en puzzles y otros juegos.