El motociclista no tiene miedo de entrar en el frío invierno, porque se considera un maestro de su oficio. Además de que el mal tiempo es duro camino, que consiste en un montón de hielo, la nieve y la deriva que se apilaban hasta muy feo. Por estas pilas tiene que pasar, sólo para que se levante la rueda trasera de la motocicleta.