Esto está sucediendo ahora, pero de otras maneras. Y volveremos a esos tiempos en que prevaleció la fuerza física, no las armas. Te encontrarás en un torneo de combate mano a mano. Elige a tu retador, él debe ganar y tú lo ayudarás en esto. Aprende las habilidades de tu luchador para usarlas al máximo. No es superfluo conocer al enemigo más cerca para conocer sus debilidades, y todos los tienen, porque las personas no son dioses.