Mono decidió ver lo que ocurría fuera del correo selva y se fue de viaje. Ella anotó con una fruta, pero hasta el momento alcanzó el bosque, logró comer de todo y con hambre. El pobre hombre sin fuerzas para seguir adelante, ayudarla a buscar una variedad de frutas del bosque, que se ocultan de las miradas indiscretas en lugares secretos. Inspecciona, en busca de pistas, recoger objetos y resolver el problema.