En el antiguo Egipto eran en realidad dioses, que vivían en el mismo mundo, con el pueblo. Cada dios, gobernaba su parte del imperio, y todo estaba bien. El último gobernante de la humanidad tenía el poder para hundirse en un profundo sueño durante miles de años. Fue enterrado en una tumba oculta, y parece que lo ha encontrado. Pero aquí, en el interior, las cosas no son tan simples. Está lleno de trampas y se perdió. Es necesario para superar todos los puzzles de seguridad para salir.