Ayer, el jefe le dio una gran cantidad de trabajo que hay que pasar antes de que el final de la semana. En vista de estas circunstancias, nos vimos obligados a permanecer en la oficina después de horas. El guardia, que cierra la oficina, que no se dio cuenta, y cerró la puerta. No te diste cuenta y continuó trabajando. Cuando regresa a su casa, vio que la puerta estaba cerrada, y nadie que no se puede oír. Tiene que escapar de alguna manera de la oficina, en casa, porque se espera un perro hambriento.