En las afueras de la ciudad hay una zona extraña, cerca de la cual se vuelve un montón de gente. Entre ellos se encuentran y arqueólogos, que están tratando de abrir la cueva. Todos sus esfuerzos son inútiles, ya que no se requiere la fuerza en este caso. Hay que buscar pistas, y ellos están muy cerca, justo debajo de la nariz.