Este año, Santa ha decidido sustituir el vehículo para la distribución de regalos. Anteriormente, prefirió montar un reno, ahora se trasladó al oso polar. Oso aceptó de buen grado un paseo en el abuelo más famoso del mundo. Su tarea consiste en asegurarse de que la imagen con su aventura con vida. Para ello, trata de pintar este cuadro con diferentes colores.