Es difícil ser un mono seguido por los guardias, quienes negligentes en sus deberes. Además, para protegerlo, lo tienen aún y se alimentan. Pero a veces (tal vez a causa de su falta de cuidado, o los omite sólo parece muy divertido), lanzan sus objetos extraños. Su tarea es ayudar al mono coger la boca tanto como sea posible y no tratar de plátanos tragan reloj.