Otra aventura le trajo Dora la pintoresca isla con un número cada vez mayor de frutos grandes. Pero como se vio después, no hay sólo fruta, sino también los fantasmas, a quienes se ordena guardar la fruta jugosa. Ayudar a la niña para hacerse cargo de todas las cosas. evitando encuentros con estas criaturas horribles, que se convertirán en más y más a medida que mueve tierra adentro.