Cada concierto de Justin Bieber recoge estas notificaciones y, por supuesto, los principales asistentes son chicas bonitas que sueñan con llegar al ídolo. Harán cualquier cosa para un cantante favorito y constantemente saltan al escenario, por lo que es difícil de demostrar. Su tarea es dejar de usar los ventiladores o sus propios guardaespaldas.