Había una vez un niño. Él estaba tan adicto a los videojuegos que siempre soñaron con estar dentro de ellos, pasando a formar parte de la jugabilidad. Entonces, un día, mientras pasaba una de las máquinas de juego, se comportaba de manera extraña. El muchacho decidió ir a ver cómo de pronto absorbido por el juego. Este juego - fue una belleza elefante para todos los personajes nunca existió videojuegos.