La mayor parte de nuestro pequeño pingüino gusta conducir en su trineo. Recientemente hizo su patinaje mucho más interesante, pero al mismo tiempo peligroso. Todo porque él se mantuvo en sus trineos de cohetes, lo que permite empezar a correr muy rápido. Nuestro héroe corre a su dama, y hay que hacerlo hasta que el sol no se sienta. Tenga mucho cuidado porque en el camino se encontrará con una gran cantidad de dificultades que se necesitan para llegar.